martes, 1 de junio de 2010

Sexismo Publicitario

Es curioso ¿no? como en anuncios de hace tiempo se da por sabido que la mujer está al servicio del hombre (psicológicamente y físicamente, legitimando todo) y de la casa. Un papel tan arraigado que aún en la publicidad de hoy sigue estando, pero de una manera quizás menos evidente, aunque para mi opinión más peligrosa. Ante lo explícito uno puede reaccionar. Ante lo implícito es más difícil ser consciente, y ahí está, sigue metiéndose por cada uno de nuestros poros sin que nos demos cuenta, sin poder reaccionar a tiempo, o quizás cuando ya ha pasado tanto tiempo que no te atreves a tomar decisiones(claro, que ya me he puesto a divagar) sobre el peso de esta herencia machista y judeo cristiana que marca nuestra capacidad, nuestra moralidad, de lo que está bien o lo que está mal. De tener los ovarios de ponerte el mundo por montera y enfrentarte a todos y a ti misma).
Creo, que la influencia de la publicidad y los medios de comunicación es tan grande, que es un elemento educador, y lamentablemente y casi siempre, es un elemento nocivo educador con una fuerza bestial que se filtra en la construcción de la persona.
La publicidad de hoy nos enfrenta con otro papel impuesto a la mujer: el de la seducción, la tentación, el pecado, el objeto de deseo (que a la vez condena a algo tan natural como el deseo, en cualquier aspecto, a aquello que nos hace dudar y mantiene vivos). Nuestra educación, siendo creyente o no, está basada en valores y baremos judeo-cristianos. Asi que también tenemos que cargar con la actitud de Eva desde el inicio de la era cristiana... sin que los hombres se quieran dar cuenta, que tomando a Eva y Adan como ejemplo, la mujer es la que busca, la que se cuestiona que ahí más allá, la que decide buscar la libertad a pesar de que le dicen que no coma. La fuerza de la mujer para descubrir por ella misma, es producto del yugo de las sociedades patriarcales. Cada vez que discuto esto, siempre digo, que Adan se conformó con seguir lo que le decían, mientras que Eva se atrevió a romper las reglas para conquistar la libertad. Solo la mujer podría soportar el peso de la historia sobre sus hombros ;)
Lo peor, es que nos encadenan a lo material, así de simple. O somos madres, pero el papel de madre protectoras, cuidadoras, tiernas o simples y materialistas... a extremos, sin poder ser lo que nos de la real gana, y tener el derecho de cambiar por momentos. Y ahí está, lo mamamos, lo absorbemos, y buscamos la talla adecuada y la cara perfecta para seguir sirviendo a otros: al capitalismo, al consumismo, a la sociedad machista y a nuestra propia vida. Porque, lamentablemente, el mayor machismo reside en las mujeres que no se atreven a hacer, lo que otras, al menos intentan.

Autora: Bel

domingo, 16 de mayo de 2010

Mujer en los medios de comunicación.

La presencia de la mujer es cada vez mayor en todos los ámbitos pero este incremento no se ha visto acompañado por cambios ni en las actitudes ni en los valores. En los medios de comunicación la realidad de la mujer la siguen describiendo los hombres desde una perspectiva convencional, tradicional y conservadora que pretende que siga asumiendo e interiorizando los roles tradicionales que favorecen los prejuicios sexistas.
Los medios son agentes socializadores de gran potencia ya que tienen una enorme capacidad de llegar a una gran masa de personas. Nos transmiten modelos y valores, consolidan estereotipos y envían mensajes subliminales y directos sobre cómo somos y cómo debemos ser. La imagen de la mujer ha sido y es construida por el hombre y para el hombre. Una imagen estereotipada que la convierte en un objeto y como tal puede ser poseído. La mujer como objeto sexual se utiliza permanentemente por los equipos de ¿"creativ@s"? de las agencias publicitarias... ¡que falta de imaginación! En muchos casos estas imágenes suponen una clara vulneración de los derechos de las mujeres (ejemplo la violación del anuncio de Dolce y Gabana) fomentando la cosificación y la violencia contra ellas. En el anuncio de televisión de una colonia de Paco Rabanne el hombre obtiene todo lo que desea (fama, dinero y éxito con las mujeres) al chasquear los dedos y la mujer aparece como un mero objeto subordinado a los deseos del hombre.

Desde la perspectiva de su posición en la sociedad se sigue vinculando a la mujer con el ámbito doméstico, y si aparece en la esfera pública, se la vincula a trabajos o espacios de poca relevancia o vinculados a las tareas que desarrolla en la esfera privada. Cuando la mujer tiene una posición relevante en la sociedad, se intenta desprestigiar utilizando argumentos que van desde la forma de vestir, hasta cuestionarse el por qué de su estatus, no dando por hecho nunca que si ha llegado es por su capacidad intelectual y competencias profesionales.

La perspectiva tradicional de asignación de determinados roles en función del sexo biológico es limitante tanto para mujeres como para hombres. Los medios de comunicación todavía son un potente instrumento del patriarcado para seguir perpetuándose. El cine, la televisión, la publicidad… desde el análisis del enfoque de género siguen mostrando el mismo modelo de mujer. La belleza prima sobre todo los valores si quieres tener éxito. Ese modelo supone un estado de esclavitud para la mujer ya que si quiere triunfar tiene que cumplir esos requisitos (dietas, cirugía estética, modelos hiperdelgadas, anorexia en las jóvenes….). Pero a todo esto se añade la presión del triunfo en un ámbito público laboral en el que los valores masculinos son aún más predominantes. La transmisión de la imagen de la mujer como un ser que necesita protección fomenta la baja autoestima y la necesidad permanente de valoración de los demás. Las mujeres con gran capacidad intelectual, que han cultivado su mente, no suelen aparecer con tanta frecuencia. Un ejemplo es un spot de Movistar plan profesional. Este anuncio vincula el ser profesional a ser varón blanco.

Si miramos con enfoque de género todo lo que nos rodea nos daremos cuenta del continuo ataque a las mujeres desde muchos ámbitos y muchas veces este ataque es subliminal y pasa desapercibido. El sector de la moda impone una determinada imagen a las mujeres que nada tiene que ver con la realidad y que resulta absolutamente dañina generando unos gastos sanitarios que esta industria no asume (anorexia, bulimia, trastornos de conducta...).
Más ejemplos del tratamiento desigual y discriminatorio que sufre la mujer podemos encontrarlos todos los días. Es un claro insulto a las mujeres.
¿Llegará el día en que determinadas situaciones reflejadas en los medios se vean como anormales?

Autora: Patricia Aragón
Imagen: Cindy Sherman (1954) fotógrafa y directora de cine.

jueves, 29 de abril de 2010

Solidaridad con Pinar Selek


Pinar Selek (Estambul, 1971), socióloga y feminista turca fue acusada en 1998 de participar en un atentado del Partido de los Trabajadores Kurdos (PKK) en un mercado de Estambul, donde murieron 7 personas. Sufrió torturas y pasó más de dos años en la cárcel. Desde entonces, y en dos ocasiones, diferentes tribunales turcos dictaminaron su inocencia entendiendo que no había habido ningun atentado, sino una explosión de gas con dramáticas consecuencias (siguiendo así el criterio defendido por los peritos). No obstante, en la actualidad Pinar Selek se enfrenta a una nueva demanda de cadena perpetua y, si alguien no le pone remedio, volverá a ser llevada a juicio por los hechos mencionados, por tercera vez, como consecuencia de un nuevo recurso.

Diferentes organizaciones de mujeres turcas llevan meses impulsando una campaña internacional de apoyo a Selek. La página web donde podéis encontrar más información (en turco, inglés y también en español) es la siguiente: http://www.pinarselek.com/public/destek.aspx?id=46

Terminamos transcribiendo lo que de ella recogía la página web de "Mundos de Mujeres/Women’s Worlds":
"Sus primeros trabajos reflejan las condiciones de vida de minorías sexuales y de los niños de la calle en Turquía. En sus posteriores trabajos de investigación, intenta analizar las razones del conflicto kurdo en Turquía partiendo de las tradiciones militares en su país. En 1998, su negativa a violar la identidad de miembros del Partido de los Trabajadores Kurdos (PKK) entrevistados para su libro "No hemos firmado la paz" le costó dos años y medio en la cárcel. Pese a su dramática peripecia personal, Selek es optimista. Asegura que el movimiento feminista turco "es fuerte" y que la sociedad va muy por delante del régimen. Incluso en las regiones más rurales y atrasadas, existen pequeñas cooperativas y asociaciones de mujeres. Dice también que lo que quiere la gente en Turquía es democracia, no islamismo, y que no hay que confundir a los musulmanes con los islamistas".

Fuente: http://www.mujeresenred.net/

Publicado por P.A.

miércoles, 10 de marzo de 2010

El futuro ya está aquí


Usted no lo sabe,
pero depende de ellos.
Usted no los
conoce ni
se los cruzará en su vida,
pero esos hijos de la

gran puta tienen en las
manos, en la agenda
electrónica, en
la tecla
intro del computador,
su futuro y el de sus hijos.

Usted no sabe qué cara
tienen, pero son ellos
quienes lo
van a mandar
al paro en nombre
de un tres punto siete,
o un
índice de probabilidad
del cero coma cero cuatro.

Usted no tiene nada
que ver con esos fulanos porque es
empleado de
una ferretería o cajera de Pryca, y ellos

estudiaron en Harvard e hicieron un máster en Tokio,
o al
revés, van por las mañanas a la Bolsa de Madrid
o a la de
Wall Street, y dicen en inglés cosas como
long-term capital
management, y hablan de fondos
de alto riesgo, de acuerdos
multilaterales de inversión
y de neoliberalismo económico
salvaje, como quien
comenta el partido del domingo.

Usted no los conoce ni en pintura, pero esos conductores
suicidas que circulan a doscientos por hora en un furgón
cargado de dinero van a atropellarlo el día menos pensado,
y ni siquiera le quedará el consuelo de ir en la silla de
ruedas con una recortada a volarles los huevos, porque no
tienen rostro público, pese a ser reputados analistas,
tiburones de las finanzas, prestigiosos expertos en el
dinero de otros. Tan expertos que siempre terminan por
hacerlo suyo. Porque siempre ganan ellos, cuando ganan; y
nunca pierden ellos, cuando pierden.
No crean riqueza, sino que especulan. Lanzan al mundo
combinaciones fastuosas de economía financiera que nada
tienen que ver con la economía productiva. Alzan castillos
de naipes y los garantizan con espejismos y con humo, y los
poderosos de la Tierra pierden el culo por darles coba y
subirse al carro.
Esto no puede fallar, dicen. Aquí nadie va a perder. El
riesgo es mínimo. Los avalan premios Nóbel de Economía,
periodistas financieros de prestigio, grupos internacionales
con siglas de reconocida solvencia.
Y entonces el presidente del banco transeuropeo tal, y el
presidente de la unión de bancos helvéticos, y el
capitoste del banco latinoamericano, y el consorcio
euroasiático, y la madre que los parió a todos, se
embarcan con alegría en la aventura, meten viruta por un
tubo, y luego se sientan a esperar ese pelotazo que los va a
forrar aún más a todos ellos y a sus representados.
Y en cuanto sale bien la primera operación ya están
arriesgando más en la segunda, que el chollo es el chollo,
e intereses de un tropecientos por ciento no se encuentran
todos los días. Y aunque ese espejismo especulador nada
tiene que ver con la economía real, con la vida de cada
día de la gente en la calle, todo es euforia, y palmaditas
en la espalda, y hasta entidades bancarias oficiales
comprometen sus reservas de divisas. Y esto, señores, es
Jauja.
Y de pronto resulta que no. De pronto resulta que el
invento tenía sus fallos, y que lo de alto riesgo no era
una frase sino exactamente eso: alto riesgo de verdad.
Y entonces todo el tinglado se va a tomar por el saco. Y
esos fondos especiales, peligrosos, que cada vez tienen más
peso en la economía mundial, muestran su lado negro. Y
entonces, ¡oh, prodigio!, mientras que los beneficios eran
para los tiburones que controlaban el cotarro y para los que
especulaban con dinero de otros, resulta que las pérdidas,
no.
Las pérdidas, el mordisco financiero, el pago de los
errores de esos pijolandios que juegan con la economía
internacional como si jugaran al Monopoly, recaen
directamente sobre las espaldas de todos nosotros.
Entonces resulta que mientras el beneficio era privado, los
errores son colectivos, y las pérdidas hay que
socializarlas, acudiendo con medidas de emergencia y con
fondos de salvación para evitar efectos dominó y chichis
de la Bernarda. Y esa solidaridad, imprescindible para
salvar la estabilidad mundial, la paga con su pellejo, con
sus ahorros, y a veces con su puesto de trabajo, Mariano
Pérez Sánchez, de profesión empleado de comercio, y los
millones de infelices Marianos que a lo largo y ancho del
mundo se levantan cada día a las seis de la mañana para
ganarse la vida.
Eso es lo que viene, me temo. Nadie perdonará un duro de
la deuda externa de países pobres, pero nunca faltarán
fondos para tapar agujeros de especuladores y canallas que
juegan a la ruleta rusa en cabeza ajena.
Así que podemos ir amarrándonos los machos Ése es el
panorama que los amos de la economía mundial nos deparan,
con el cuento de tanto neoliberalismo económico y tanta
mierda, de tanta especulación y de tanta poca vergüenza.

(Arturo Pérez-Reverte. Publicado en ‘El Semanal’ el 15 de noviembre de
1998, y que ahora, doce años después, parece una visión
de Nostradamus).

viernes, 29 de enero de 2010

Deber empresarial y Responsabilidad Social

El Libro Verde de la Unión europea sobre responsabilidad social, define este concepto como la integración voluntaria, por parte de las empresas, de las preocupaciones sociales y medioambientales en sus operaciones comerciales y sus relaciones con sus interlocutores. (...). No obstante, la responsabilidad social de las empresas no se debe considerar sustitutiva de la reglamentación o legislación sobre derechos sociales o normas medioambientales, ni permite tampoco soslayar la elaboración de nuevas normas apropiadas. En los países que carecen de tales reglamentaciones, los esfuerzos se deberían centrar en la instauración del marco legislativo o reglamentario adecuado a fin de definir un entorno uniforme a partir del cual desarrollar prácticas socialmente responsables.”

El quid de la cuestión está en el término integración voluntaria. La voluntariedad implica que si no se realizan determinados compromisos las consecuencias son nulas debido a que los mismos son voluntarios.

La responsabilidad de las empresas con la sociedad tiene que empezar por cumplir rigurosamente con las leyes laborales, medioambientales, fiscales, de prevención de riesgos laborales, con las leyes de igualdad y no discriminación y por supuesto con las obligaciones internacionales como el respeto a los Derechos Humanos. El incumplimiento de la legislación sí conlleva unas consecuencias y unas responsabilidades determinadas. En estos casos si se puede responder a las preguntas ¿quién es responsable? ¿de qué? y ante quién. El que una empresa cumpla con la normativa sobre vertidos no la hace más responsable desde el punto de vista de la RSE, simplemente está cumpliendo con el deber que todos y todas tenemos de acatar las leyes en un sistema democrático y de derecho. Los incumplimientos de las leyes si generan compensaciones y también pérdidas a las empresas.

Una de las ventajas de la globalización es la rapidez con la que se transmiten las noticias: si una empresa es denunciada por prácticas discriminatorias en la gestión de su personal o por comprar productos de una empresa proveedora que utiliza mano de obra infantil, la consecuencia inmediata será una caída del consumo de sus productos y si cotiza en Bolsa probablemente sus acciones bajaran y su reputación corporativa se verá dañada. Las empresas que cumplen con las leyes cumplen con este deber.

Bajo el paraguas de la Responsabilidad Social no puede incluirse lo que la normativa exige. No. Una empresa o multinacional no puede decir que es solidaria y responsable socialmente sólo porque cumple la legislación. En el caso de las multinacionales, dando un paso más, deberían cumplir, en todas sus filiales, la legislación más protectora. No pueden decir que son responsables cuando su filial en un país sin legislación o siendo ésta menos restrictiva, se acoge a esto para pagar salarios de miseria, no respetar los recursos naturales o no adoptar medidas de prevención.

Muchas empresas ya se han dado cuenta de la rentabilidad que supone el ir más allá de la normativa y dar pasos (suelen ser pequeños) en el compromiso hacia el entorno y la sociedad. Tener en cuenta las necesidades de los grupos de interés, vende. Las y los consumidores cada vez son más conscientes del impacto que pueden tener sus decisiones de consumo en la transformación de la sociedad. Pero el problema está en lo fácil que es manipular estas decisiones y la RSE forma parte de la misma.

El que las empresas empiecen a integrar en su gestión criterios y valores de responsabilidad y solidaridad social depende en gran medida del convencimiento que al respecto tengan sus líderes y dirigentes. La verdadera RSE supone el establecer compromisos y objetivos para cumplirlos, recursos asignados a tal efecto y establecer mecanismos de seguimiento y control y de evaluación de los mismos.

Como dijo Albert Einstein "El mundo es un lugar peligroso. No por causa de los que hacen el mal, sino por aquellos que no hacen nada por evitarlo".


Autora: Patricia Aragón

viernes, 15 de enero de 2010

Globalización ¿para quién?

La globalización es el resultado del triunfo del capitalismo más despiadado y depredador. Todas las posibles ventajas, como la transmisión del conocimiento, el desarrollo tecnológico, la inmediatez de las comunicaciones… son sólo caretas y disfraces con los que el sistema quiere encubrir el lado más oscuro y siniestro.

A simple vista se puede observar que las desigualdades son cada vez más profundas y que la pobreza se extiende por todas partes. Las posibles ventajas de la globalización quedan ensombrecidas por la imposibilidad de millones de personas de acceder a ellas (brecha digital por ejemplo). Los derechos sociales conquistados después de tantos siglos de lucha, parece que pierden su lugar y se desvalorizan porque lo que prima es la competitividad. La globalización supone el triunfo del cortoplacismo. La cultura del pelotazo implica rentabilidad y productividad, generación de beneficios, lo antes posible y con el menor coste posible.

Esta situación se profundiza con la crisis económica que estamos viviendo. Se socializan pérdidas. Muchas empresas aprovechan la coyuntura económica para hacer una criba en sus plantillas no teniendo en cuenta otras medidas de reducción de costes no perjudiciales para las personas. Es el darwinismo económico, sobrevive el más fuerte y competitivo. Es la filosofía del sálvese quien pueda y los que no, se quedan en la cuneta. Y cada vez son más los que se quedan en la cuneta.

La globalización supone libre circulación de capitales, mercancías y servicios no tanto así libre circulación de las personas que quieren llegar a otros lugares para sobrevivir. Las personas inmigrantes, marginales en el mundo globalizado, quieren huir de la pobreza, del hambre, de la violencia, de las guerras… y el sistema global les pone cada vez más impedimentos. Y eso que el artículo 13 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos declara que toda persona tiene derecho a circular libremente y a elegir su residencia en el territorio de un Estado y que toda persona tiene derecho a salir de cualquier país, incluso del propio, y a regresar a su país.

Si estamos en un mundo global donde capital y mercancías se mueven libremente ¿por qué las personas no pueden hacerlo? La inmigración es un proceso imparable porque la brecha de la pobreza cada vez se hace más grande. Debido a esa libre circulación de capital se permite que las empresas se ubiquen en aquellos lugares donde la legislación laboral es más flexible (perjudicial para los y las trabajadoras o en muchas ocasiones vulneradora de los derechos humanos) o donde es inexistente un control medioambiental. Argumentando la creación de empleo en los países con estas legislaciones blandas, aprovechan para tener mano de obra barata y que no les causa problemas puesto que en estos lugares la organización sindical y los movimientos reivindicativos son casi inexistentes. Y estas mismas empresas reciben premios es sus países de origen por su ejemplaridad y comportamiento ético.

Desde el tercer sector se difuminan los esfuerzos reivindicativos ya que son muchas las organizaciones sociales y cada una con sus valores y objetivos. Además al depender económicamente de los recursos públicos o privados (que derivan de los propios agentes del capitalismo) su posición divergente no puede, en muchos casos, ser demasiado explícita. Cualquier movimiento internacional que aúne voluntades y esfuerzos por y para poner en cuestión el régimen impuesto es menoscabado y desprestigiado. La globalización extiende un manto de permanente estado de sueño sobre la sociedad civil de los países desarrollados cegándola con los aspectos positivos y ocultando los negativos. La gente se adapta y acomoda porque adoptar una posición reivindicativa nunca ha sido fácil.

En los países pobres se lucha por comer una vez al día todos los días y mientras lo hacen les llegan imágenes de riqueza y abundancia y sueñan con llegar a los paraísos del desarrollo creyendo que allá las oportunidades crecen como margaritas. Y desde este lado de la frontera y más ahora que hay crisis se exacerban las posturas de racismo y xenofobia, la violencia contra las mujeres y las discriminaciones encubiertas. En la actualidad los pobres siguen siendo más pobres, parte de la clase media se empobrece y los ricos siempre se llenan los bolsillos. A río revuelto...

Dedicado al pueblo de Haití que vive en un infierno ahora pero antes también. El olor de la pobreza no se olvida...

Fotografía: La imagen de una niña haitiana caminando descalza entre charcos de barro y mugre en un barrio de chabolas de Puerto Príncipe, ganadora del premio de fotografía UNICEF 2009 realizada por Alice Smeets, fotógrafa belga.

Autora: Patricia Aragón

miércoles, 6 de enero de 2010

Panteón personal: Poulain de la Barre. Feminista del Siglo XVII

En la historia del movimiento feminista son pocos los hombres que han abrazado la causa de las mujeres desde una perspectiva doctrinal, abierta y pública. Poulain de la Barre es uno de ellos. Pero su importancia y relevancia está en que su vida se desarrolló en una época cerrada y obtusa para las reivindicaciones femeninas. Una época en la que la visión androcéntrica es la que predomina. Es por la causa sobre la que escribe y profundiza, por lo que su pensamiento y obra se han ocultado e invisibilizado sistemáticamente al igual que pasa con los referentes femeninos a lo largo de la historia del ser humano.

Poulain de la Barre nace en París en el año 1647. Es necesario preguntarse en qué ambiente familiar y cultural creció, qué educación recibió y qué influencias le marcaron en su infancia y juventud para posteriormente desarrollar unos postulados que no tienen nada que ver con los prejuicios y costumbres vigentes en la sociedad.

Es un pensador adelantado a su época y radicalmente moderno ya que se centra en argumentar la igualdad natural entre mujeres y varones basándose en la razón moral. Sabemos que tuvo contacto con los salones en donde las damas hablaban de literatura o de ciencia y quizás gracias al contacto con estas mujeres de inquietudes intelectuales, empezó a gestar sus reflexiones sobre la igualdad. Es triste que los pensadores ilustrados sobre cuyas ideas se fundamentó la revolución no tomaran en cuenta las ideas y pensamientos de Poulain de la Barre. En otro caso, la igualdad defendida en la Revolución Francesa hubiera sido una igualdad completa e integradora de todo el ser humano y no únicamente una igualdad reivindicada para el varón blanco. A pesar del importante papel, tanto en la acción como en el pensamiento, de la mujer en este movimiento revolucionario, ésta fue silenciada en la guillotina en muchos casos y en épocas posteriores hasta nuestros días, transmitiendo una historia cercenada y con una visión limitada que no engloba en ninguno de los ámbitos del conocimiento a la mujer como protagonista. Si Poulain levantara la cabeza en este siglo XXI se sorprendería al ver que todavía la mujer no ha conseguido la igualdad real, una igualdad reivindicada desde la diferencia.

Escribió dos obras fundamentales para el pensamiento feminista una sobre la igualdad y otra sobre educación. En La igualdad de los sexos deslegitima las ideas de la Iglesia y de las autoridades filosóficas y científicas que creen en la desigualdad entre mujeres y hombres.

Defiende la capacidad intelectual de las mujeres al afirmar que la mente no tiene sexo y su capacidad para participar en cualquiera de las esferas de la vida pública, intelectual y cultural. Once años antes de la muerte de Poulain, en 1712, nace Rousseau cuyos postulados en relación a estas cuestiones son radicalmente diferentes:

“La política pertenece a los hombres, igual que pertenece la racionalidad, la jerarquía, la cultura, el temple, el valor, el carácter y el acuerdo. Las mujeres deben estar excluidas de la política y limitarse al buen arreglo de la casa, a la obediencia, a la dulzura y en general a facilitar la libertad y el éxito de los varones a cuya autoridad han sido subyugadas”.

Poulain cuestiona el predominio masculino ya que considera que la sujeción femenina es contraria al estado natural en el cual todos los seres humanos somos iguales aunque no todos tienen las mismas capacidades intelectuales. Pero estas diferencias no tienen nada que ver con el sexo sino con las personas. Considera que la educación es el instrumento más relevante para conseguir la emancipación de la mujer. Las diferencias educativas entre ambos sexos son consecuencia de la desigualdad cultural de las dos formas de educación. Miremos de nuevo hacia el ilustrado más relevante, Rousseau:

“La educación de las mujeres siempre debe ser relativa a los hombres. Agradarnos, sernos de utilidad, hacernos amarlas y estimarlas, educarnos cuando somos jóvenes y cuidarnos de adultos, aconsejarnos, consolarnos, hacer nuestras vidas fáciles y agradables; estas son las obligaciones de las mujeres durante todo el tiempo y lo que debe enseñárseles en su infancia.” Obra: El Emilio.

De la Barre reclama para las mujeres el acceso a todas las profesiones y funciones. Ejemplo de ello es la siguiente afirmación: “Si los hombres estuvieran acostumbrados a ver a una mujer en el púlpito, no les afectaría más que los que les afecta a las mujeres el que esté en él un hombre”. Desde su visión cartesiana considera que la razón es la vía fundamental para eliminar la desigualdad.

En la Educación de las Damas, cuatro personajes, dos mujeres y dos hombres dialogan sobre la falsa sabiduría, la utilidad de las ciencias para las mujeres, la autoridad, los prejuicios, la duda metódica y la necesidad de conocernos a nosotros mismos. Hace una crítica de la misoginia de los teólogos y hace un repaso a las opiniones de los miembros de la Iglesia y de los filósofos del Mundo Antiguo.

La obra de este filósofo está absolutamente vigente y supone un enfoque de la cuestión femenina desde la visión de un hombre del siglo XVII que parece que hizo un viaje en el tiempo desde la modernidad dejando una semilla en ese siglo que daba paso al Siglo de las Luces.

Autora: Patricia Aragón