
martes, 1 de junio de 2010
Sexismo Publicitario

domingo, 16 de mayo de 2010
Mujer en los medios de comunicación.

jueves, 29 de abril de 2010
Solidaridad con Pinar Selek

Diferentes organizaciones de mujeres turcas llevan meses impulsando una campaña internacional de apoyo a Selek. La página web donde podéis encontrar más información (en turco, inglés y también en español) es la siguiente: http://www.pinarselek.com/public/destek.aspx?id=46
Terminamos transcribiendo lo que de ella recogía la página web de "Mundos de Mujeres/Women’s Worlds":
"Sus primeros trabajos reflejan las condiciones de vida de minorías sexuales y de los niños de la calle en Turquía. En sus posteriores trabajos de investigación, intenta analizar las razones del conflicto kurdo en Turquía partiendo de las tradiciones militares en su país. En 1998, su negativa a violar la identidad de miembros del Partido de los Trabajadores Kurdos (PKK) entrevistados para su libro "No hemos firmado la paz" le costó dos años y medio en la cárcel. Pese a su dramática peripecia personal, Selek es optimista. Asegura que el movimiento feminista turco "es fuerte" y que la sociedad va muy por delante del régimen. Incluso en las regiones más rurales y atrasadas, existen pequeñas cooperativas y asociaciones de mujeres. Dice también que lo que quiere la gente en Turquía es democracia, no islamismo, y que no hay que confundir a los musulmanes con los islamistas".
Fuente: http://www.mujeresenred.net/
Publicado por P.A.
miércoles, 10 de marzo de 2010
El futuro ya está aquí
Usted no lo sabe,
pero depende de ellos.
Usted no los conoce ni
se los cruzará en su vida,
pero esos hijos de la
gran puta tienen en las
manos, en la agenda
electrónica, en la tecla
intro del computador,
su futuro y el de sus hijos.
Usted no sabe qué cara
tienen, pero son ellos
quienes lo van a mandar
al paro en nombre
de un tres punto siete,
o un índice de probabilidad
del cero coma cero cuatro.
Usted no tiene nada
que ver con esos fulanos porque es empleado de
una ferretería o cajera de Pryca, y ellos
estudiaron en Harvard e hicieron un máster en Tokio,
o al revés, van por las mañanas a la Bolsa de Madrid
o a la de Wall Street, y dicen en inglés cosas como
long-term capital management, y hablan de fondos
de alto riesgo, de acuerdos multilaterales de inversión
y de neoliberalismo económico salvaje, como quien
comenta el partido del domingo.
Usted no los conoce ni en pintura, pero esos conductores
suicidas que circulan a doscientos por hora en un furgón
cargado de dinero van a atropellarlo el día menos pensado,
y ni siquiera le quedará el consuelo de ir en la silla de
ruedas con una recortada a volarles los huevos, porque no
tienen rostro público, pese a ser reputados analistas,
tiburones de las finanzas, prestigiosos expertos en el
dinero de otros. Tan expertos que siempre terminan por
hacerlo suyo. Porque siempre ganan ellos, cuando ganan; y
nunca pierden ellos, cuando pierden.
No crean riqueza, sino que especulan. Lanzan al mundo
combinaciones fastuosas de economía financiera que nada
tienen que ver con la economía productiva. Alzan castillos
de naipes y los garantizan con espejismos y con humo, y los
poderosos de la Tierra pierden el culo por darles coba y
subirse al carro.
Esto no puede fallar, dicen. Aquí nadie va a perder. El
riesgo es mínimo. Los avalan premios Nóbel de Economía,
periodistas financieros de prestigio, grupos internacionales
con siglas de reconocida solvencia.
Y entonces el presidente del banco transeuropeo tal, y el
presidente de la unión de bancos helvéticos, y el
capitoste del banco latinoamericano, y el consorcio
euroasiático, y la madre que los parió a todos, se
embarcan con alegría en la aventura, meten viruta por un
tubo, y luego se sientan a esperar ese pelotazo que los va a
forrar aún más a todos ellos y a sus representados.
Y en cuanto sale bien la primera operación ya están
arriesgando más en la segunda, que el chollo es el chollo,
e intereses de un tropecientos por ciento no se encuentran
todos los días. Y aunque ese espejismo especulador nada
tiene que ver con la economía real, con la vida de cada
día de la gente en la calle, todo es euforia, y palmaditas
en la espalda, y hasta entidades bancarias oficiales
comprometen sus reservas de divisas. Y esto, señores, es
Jauja.
Y de pronto resulta que no. De pronto resulta que el
invento tenía sus fallos, y que lo de alto riesgo no era
una frase sino exactamente eso: alto riesgo de verdad.
Y entonces todo el tinglado se va a tomar por el saco. Y
esos fondos especiales, peligrosos, que cada vez tienen más
peso en la economía mundial, muestran su lado negro. Y
entonces, ¡oh, prodigio!, mientras que los beneficios eran
para los tiburones que controlaban el cotarro y para los que
especulaban con dinero de otros, resulta que las pérdidas,
no.
Las pérdidas, el mordisco financiero, el pago de los
errores de esos pijolandios que juegan con la economía
internacional como si jugaran al Monopoly, recaen
directamente sobre las espaldas de todos nosotros.
Entonces resulta que mientras el beneficio era privado, los
errores son colectivos, y las pérdidas hay que
socializarlas, acudiendo con medidas de emergencia y con
fondos de salvación para evitar efectos dominó y chichis
de la Bernarda. Y esa solidaridad, imprescindible para
salvar la estabilidad mundial, la paga con su pellejo, con
sus ahorros, y a veces con su puesto de trabajo, Mariano
Pérez Sánchez, de profesión empleado de comercio, y los
millones de infelices Marianos que a lo largo y ancho del
mundo se levantan cada día a las seis de la mañana para
ganarse la vida.
Eso es lo que viene, me temo. Nadie perdonará un duro de
la deuda externa de países pobres, pero nunca faltarán
fondos para tapar agujeros de especuladores y canallas que
juegan a la ruleta rusa en cabeza ajena.
Así que podemos ir amarrándonos los machos Ése es el
panorama que los amos de la economía mundial nos deparan,
con el cuento de tanto neoliberalismo económico y tanta
mierda, de tanta especulación y de tanta poca vergüenza.
(Arturo Pérez-Reverte. Publicado en ‘El Semanal’ el 15 de noviembre de
1998, y que ahora, doce años después, parece una visión
de Nostradamus).
viernes, 29 de enero de 2010
Deber empresarial y Responsabilidad Social
viernes, 15 de enero de 2010
Globalización ¿para quién?

miércoles, 6 de enero de 2010
Panteón personal: Poulain de la Barre. Feminista del Siglo XVII

En la historia del movimiento feminista son pocos los hombres que han abrazado la causa de las mujeres desde una perspectiva doctrinal, abierta y pública. Poulain de la Barre es uno de ellos. Pero su importancia y relevancia está en que su vida se desarrolló en una época cerrada y obtusa para las reivindicaciones femeninas. Una época en la que la visión androcéntrica es la que predomina. Es por la causa sobre la que escribe y profundiza, por lo que su pensamiento y obra se han ocultado e invisibilizado sistemáticamente al igual que pasa con los referentes femeninos a lo largo de la historia del ser humano.
Poulain de la Barre nace en París en el año 1647. Es necesario preguntarse en qué ambiente familiar y cultural creció, qué educación recibió y qué influencias le marcaron en su infancia y juventud para posteriormente desarrollar unos postulados que no tienen nada que ver con los prejuicios y costumbres vigentes en la sociedad.
Es un pensador adelantado a su época y radicalmente moderno ya que se centra en argumentar la igualdad natural entre mujeres y varones basándose en la razón moral. Sabemos que tuvo contacto con los salones en donde las damas hablaban de literatura o de ciencia y quizás gracias al contacto con estas mujeres de inquietudes intelectuales, empezó a gestar sus reflexiones sobre la igualdad. Es triste que los pensadores ilustrados sobre cuyas ideas se fundamentó la revolución no tomaran en cuenta las ideas y pensamientos de Poulain de la Barre. En otro caso, la igualdad defendida en la Revolución Francesa hubiera sido una igualdad completa e integradora de todo el ser humano y no únicamente una igualdad reivindicada para el varón blanco. A pesar del importante papel, tanto en la acción como en el pensamiento, de la mujer en este movimiento revolucionario, ésta fue silenciada en la guillotina en muchos casos y en épocas posteriores hasta nuestros días, transmitiendo una historia cercenada y con una visión limitada que no engloba en ninguno de los ámbitos del conocimiento a la mujer como protagonista. Si Poulain levantara la cabeza en este siglo XXI se sorprendería al ver que todavía la mujer no ha conseguido la igualdad real, una igualdad reivindicada desde la diferencia.
Escribió dos obras fundamentales para el pensamiento feminista una sobre la igualdad y otra sobre educación. En La igualdad de los sexos deslegitima las ideas de la Iglesia y de las autoridades filosóficas y científicas que creen en la desigualdad entre mujeres y hombres.
Defiende la capacidad intelectual de las mujeres al afirmar que la mente no tiene sexo y su capacidad para participar en cualquiera de las esferas de la vida pública, intelectual y cultural. Once años antes de la muerte de Poulain, en 1712, nace Rousseau cuyos postulados en relación a estas cuestiones son radicalmente diferentes:
“La política pertenece a los hombres, igual que pertenece la racionalidad, la jerarquía, la cultura, el temple, el valor, el carácter y el acuerdo. Las mujeres deben estar excluidas de la política y limitarse al buen arreglo de la casa, a la obediencia, a la dulzura y en general a facilitar la libertad y el éxito de los varones a cuya autoridad han sido subyugadas”.
Poulain cuestiona el predominio masculino ya que considera que la sujeción femenina es contraria al estado natural en el cual todos los seres humanos somos iguales aunque no todos tienen las mismas capacidades intelectuales. Pero estas diferencias no tienen nada que ver con el sexo sino con las personas. Considera que la educación es el instrumento más relevante para conseguir la emancipación de la mujer. Las diferencias educativas entre ambos sexos son consecuencia de la desigualdad cultural de las dos formas de educación. Miremos de nuevo hacia el ilustrado más relevante, Rousseau:
“La educación de las mujeres siempre debe ser relativa a los hombres. Agradarnos, sernos de utilidad, hacernos amarlas y estimarlas, educarnos cuando somos jóvenes y cuidarnos de adultos, aconsejarnos, consolarnos, hacer nuestras vidas fáciles y agradables; estas son las obligaciones de las mujeres durante todo el tiempo y lo que debe enseñárseles en su infancia.” Obra: El Emilio.
De la Barre reclama para las mujeres el acceso a todas las profesiones y funciones. Ejemplo de ello es la siguiente afirmación: “Si los hombres estuvieran acostumbrados a ver a una mujer en el púlpito, no les afectaría más que los que les afecta a las mujeres el que esté en él un hombre”. Desde su visión cartesiana considera que la razón es la vía fundamental para eliminar la desigualdad.
En la Educación de las Damas, cuatro personajes, dos mujeres y dos hombres dialogan sobre la falsa sabiduría, la utilidad de las ciencias para las mujeres, la autoridad, los prejuicios, la duda metódica y la necesidad de conocernos a nosotros mismos. Hace una crítica de la misoginia de los teólogos y hace un repaso a las opiniones de los miembros de la Iglesia y de los filósofos del Mundo Antiguo.
La obra de este filósofo está absolutamente vigente y supone un enfoque de la cuestión femenina desde la visión de un hombre del siglo XVII que parece que hizo un viaje en el tiempo desde la modernidad dejando una semilla en ese siglo que daba paso al Siglo de las Luces.
Autora: Patricia Aragón